sábado, 6 de diciembre de 2008

Espera

Me esperas y te espero, amor.

(Yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?). Quizá el amor sólo pueda pervivir en la eterna esperanza, en el no llegar a ser para no llegar a morir. Sin embargo, nos esperamos. Te veo cerca, al alcance de mis besos, acaricio tu figura, percibo tu olor. ¿Qué despiadada barrera nos separa? ¿Dónde alientan los espacios que la almohada no abre?

Nos esperamos como peregrinos descaminados tratando de hallar en una estrella que desconocemos la orientación a la vía que nos reúna.

Te espero y me esperas, amor

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tras el relato de mi último "fracaso" amoroso, descrito sin pena ni dolor, lo más aséptico posible, un amigo me dijo ( no sé si como consuelo): "Prepárate para el próximo asalto", con lo cual pretendía reconducirme por la senda revolucionaria que constituye el amor

Anónimo dijo...

Por fin has vuelto.

Anónimo dijo...

Esperamos. Nos esperamos. Sí